Ecce Oscar!

Septiembre 28, 2007

Leyendas ejemplares: Arnold von Winkelried y Manuel Komnenos

Archivado en: Uncategorized — Gigi @ 5:55 pm

Según la leyenda, Arnold von Winkelried fue un bravo soldado confederado que participó en la batalla de Sempach (1386), que enfrentó a los ejércitos de la Antigua Confederación Suiza y a las tropas habsbúrguicas del Duque Leopoldo III de Austria.

Se dice que los suizos eran incapaces de romper la línea de lanzas de la infantería de los Habsburgo. Winkelried, siempre según la leyenda, gritó entonces: “Abriré una brecha en la línea; proteged, queridos compatriotas y confederados, a mi mujer y mis hijos”; acto seguido arrojó su cuerpo contra las picas y, doblándolas con su peso, abrió un paso que los confederados utilizaron para lanzar su ataque.

Los suizos ganarían la batalla.

Dicen los libros de historia que Manuel I Komnenos fue un poderoso emperador Bizantino. La leyenda cuenta lo siguiente:

El emperador, Señor Manuel Komnenos, un melancólico día de septiembre, sintió cerca la muerte. Los astrologos a sueldo de palacio no cesaban de afirmar que aún otros muchos años viviría. Mas, mientras ellos hablaban, él de viejas costumbres piadosas se acuerda y dispone que de las celdas de los monjes hábitos eclesiásticos le traigan, y de ellos vestido, se goza en mostrar el aspecto venerable de un sacerdote o un monje.

Felices cuantos tienen fe, y, como el emperador Señor Manuel, acaban sus vidas venerablemente vestidos en su fe.”

Septiembre 26, 2007

Nostalgia del presente

Archivado en: Uncategorized — Gigi @ 1:38 pm

Poema de Borges sobre un sentimiento extraordinariamente sutil:

Nostalgia del presente

En aquel preciso momento el hombre se dijo:
qué no daría por la dicha
de estar a tu lado en Islandia
bajo el gran día inmóvil
y de compartir el ahora
como se comparte la música
o el sabor de una fruta.

En aquel momento
el hombre estaba junto a ella en Islandia.

Adios muchachos

Archivado en: Vida diaria — Gigi @ 9:17 am

Esta semana me parece un larguísimo viernes por la tarde antes de una larguísima noche de viernes. Quiero que escuchéis una canción muy adecuada para estos momentos.

Pedro, Elena, Javi, Alex e Ion, espero que os guste el Adios Muchachos de Gardel cantado por Louis Armstrong.

Septiembre 24, 2007

Del asesinato considerado como una de las Bellas Artes

Archivado en: Uncategorized — Gigi @ 8:40 pm

Un fragmento de “Del asesinato considerado como una de las Bellas Artes“, de Thomas De Quincey, que he encontrado en la red. Uno de mis libros favoritos.

 

En estos asesinatos de príncipes y estadistas no hay nada que excite nuestro asombro. De sus muertes dependen, a menudo, cambios importantes, y desde la eminencia en que se hallan, están particularmente expuestos a ser el objetivo de todo artista dominado por el amor al efecto escénico.

Pero hay otra clase de asesinatos, que ha predominado desde los primeros tiempos del siglo XVII, que realmente me sorprende: me refiero al asesinato de filósofos. Pues, señores, es un hecho que todo filósofo eminente de los dos últimos siglos ha sido asesinado o, por lo menos, ha estado muy cerca de serlo; hasta el punto de que si un hombre se llama a sí mismo filósofo y nunca han atentado contra su vida, puede tener la seguridad de que no hay nada en él de tal cosa; y contra la filosofía de Locke en particular, creo que es una objeción irrebatible (si necesitáramos alguna) el que, aunque paseó su cuello consigo en este mundo durante setenta y dos años, nadie condescendió a cortárselo (…).

El primer gran filósofo del siglo XVII (si exceptuamos a Bacon y a Galileo) fue Descartes; y si alguna vez ha podido decirse de un hombre que fue casi asesinado -a una pulgada de serlo- es de él. El caso es el siguiente, según lo describe Baillet en su Vie de M. Descartes, tomo I, págs. 102-103. En el año 1621, cuando Descartes podía tener unos veintiséis años, estaba viajando como de costumbre (pues era tan inquieto como una hiena), y al llegar al Elba, en Gluckstadt o en Hamburgo, se embarcó para la Frisia oriental. Nadie sabe qué motivo podía llevarlo a ese sitio, y quizá él mismo pensó en ello, pues, al llegar a Emden, resolvió de pronto dirigirse a la Frisia occidental, y muy impaciente de la demora, alquiló una barca con unos cuantos marineros para que la condujeran.

Apenas salió al mar hizo un grato descubrimiento, a saber: que se había metido en una guarida de asesinos. Vio enseguida -dice M. Baillet- que los tripulantes eran des scélérats; no aficionados, señores, como nosotros, sino profesionales, cuya máxima ambición en aquel momento era cortarle su individual cuello. Pero la historia es demasiado divertida para abreviarla; la daré, por tanto, traducida exactamente del francés, de su biógrafo:

«M. Descartes no tenía más compañía que la de su criado, con el que iba hablando en francés. Los marineros, que lo habían tomado por un comerciante extranjero más que por un caballero, sacaron la conclusión de que debía de llevar dinero encima. En vista de ello, llegaron a una decisión nada conveniente para su bolsa. Entre los ladrones del mar y los de los bosques hay, no obstante, la diferencia de que estos últimos pueden, sin riesgo, respetar la vida de sus víctimas, mientras que los otros no pueden poner a un pasajero en tierra en un caso así sin correr el riesgo de ser aprehendidos. La tripulación de M. Descartes tomó sus medidas con el fin de esquivar cualquier riesgo de esa clase. Se dieron cuenta de que era un extranjero de sitio distante, que no conocía a nadie en el país, y de que nadie se tomaría la molestia de hacer indagaciones respecto a él, en caso de que faltara (quand il viendroit à manquer).» Imagínense, señores, a esos perros de Frisia disputando sobre un filósofo como si se tratara de una barrica de ron consignada a un armador.

«Su carácter -observaron- era suave y paciente, y a juzgar por la distinción de su porte y por la cortesía con que los trataba, no podía ser más que un joven sin experiencia, sin posición ni arraigo en el mundo, por lo que sacaron la conclusión de que no sería tarea muy difícil quitarle la vida. No tuvieron ningún escrúpulo en tratar toda la cuestión en su presencia, pues no suponían que conociera más idioma que aquél en que conversaba con su criado; el resumen de sus deliberaciones fue: matarlo, arrojarlo luego al mar y repartirse sus despojos.»

Perdónenme que me ría, señores; mas el hecho es que siempre que pienso en el caso me tengo que reír. Hay dos cosas que me parecen divertidas: una es el terrible pánico o funk (como dicen los de Eton) que debió de sentir Descartes al oír bosquejar ese fúnebre plan respecto a su persona, con la muerte, el funeral, la sucesión y la administración de sus efectos. Pero otra cosa que me parece todavía más divertida es que si esos sabuesos de Frisia hubieran tenido olfato, no tendríamos ahora filosofía cartesiana; y dejo para cualquier respetable fabricante de cofres el trabajo de declarar de qué forma habríamos podido pasarnos sin ella, teniendo en cuenta la cantidad de libros que ha producido.

No obstante, prosigamos. A pesar de su enorme pánico, Descartes se mostró intrépido y amedrentó de esta forma a esos bribones anticartesianos:

«Viendo -dice M. Baillet- que el asunto no era broma, M. Descartes se puso de pie en un santiamén, adoptó un fiero continente que estos truhanes no habían visto nunca y, dirigiéndose a ellos en su propio idioma, los amenazó con dejarlos en el sitio si se atrevían a hacerle el menor insulto.» Ciertamente, señores, este habría sido un honor que sobrepasaba los méritos de tan viles bribones: ser ensartados como bichos por una espada cartesiana; por ello me complace que M. Descartes no quitara trabajo al patíbulo, ejecutando su amenaza, sobre todo porque es posible que no hubiera podido llevar su nave a puerto después de haber matado a sus tripulantes; con lo cual se habría visto obligado a continuar cruzando eternamente el Zuider Zee y, probablemente, habría sido confundido por los marinos con el Holandés errante de regreso a su patria.

«El valor que manifestó M. Descartes -dice su biógrafo- tuvo un efecto mágico sobre aquellos miserables. Su instantánea consternación sumió a sus mentes en tal confusión que los cegó para las posibilidades que tenían a su favor, y le condujeron a su destino tan apaciblemente como deseaba.»

Posiblemente, señores, pensaréis que, conforme al modelo del discurso de César a su pobre barquero -Caeseram vehis et fortunas eius-, Descartes no habría necesitado más que decir: «Miserables, no podéis cortarme el cuello, pues conducís a Descartes y a su filosofía», y pudo haberlos retado a que hicieran tal fechoría. Un emperador alemán tuvo la misma idea cuando, advertido de que evitara pasar por un sitio batido por los cañones, replicó: «¡Vamos! ¿Habéis oído alguna vez que una bala de cañón haya matado a un emperador?» (*). No sé lo que le habría pasado a un emperador, pero una cosa más pequeña habría bastado para aplastar a un filósofo, y el siguiente gran filósofo de Europa fue indudablemente asesinado. Se trata de Spinoza.


(Continuará).

(*) Ese mismo argumento ha sido empleado por lo menos otra vez. Hace siglos, un delfín de Francia, al ser advertido del peligro de la viruela, hizo la misma pregunta del emperador: «¿Ha oído algún caballero que un delfín haya muerto de viruela?». No, ningún caballero había oído semejante cosa. Sin embargo, aquel delfín murió de la viruela.

Septiembre 16, 2007

Conejo wagneriano, pato nazi

Archivado en: Uncategorized — Gigi @ 1:18 am

Navegando distraídamente por la wikipedia – me encanta – he encontrado algo de lo más curioso (lo cual es bastante habitual).

 

El artículo en español de El Anillo del Nibelungo de Wagner, en el apartado “adaptaciones“, nos cuenta que:

 

El anillo del nibelungo, a causa de su tamaño y seriedad, se presta muy bien para la parodia. Una parodia muy conocida ¿Qué es ópera, Doc? de Looney Tunes, en la que Bugs Bunny hace el rol de Brunilda y Elmer hace el rol de Sigfrido.

 

Inmediatamente corrí al youtube a ver ¿Qué es ópera, Doc?. El capítulo es atípico. La música utilizada es realmente 100% wagneriana, sobre todo fragmentos de Tannhauser y de El Holandés Errante; verdaderamente notable es el uso del leitmotiv de Brunilda y de Sigfrido en el primer encuentro de conejo y cazador.

 

 

Al parecer ¿Qué es opera, Doc? fue proclamado en 1993 el mejor corto de animación de la historia (!), como resultado de una encuesta en la que participaron unos 1.000 profesionales de la industria norteamericana de la animación. La lista completa puede consultarse en este artículo de la wikipedia.

 

Algunas de las piezas incluidas en la lista son extraordinariamente curiosas.

Un ejemplo. Der Fuehrer’s Face, starring El Pato Donald en un complejo papel de nazi, es sencillamente aterrador. Atención al antológico “Heil Hitler, Heil Hiroito, Heil Mussolini” del simpático palmípedo, y a los imprescindibles acordes wagnerianos del principio (de la overtura de “Los Maestros Cantores de Nuremberg).

 

 

Esto es todo por mi parte. Sabéis que tenemos un arma muy poderosa a nuestro alcance: en el youtube posiblemente podamos encontrar la mayoría de los 50 cortos de animación de la lista. Utilicémoslo con moderación.

Septiembre 12, 2007

Ítaca

Archivado en: Uncategorized — Gigi @ 7:04 pm

Los versos que reproduzco fueron escritos hace un siglo por un griego de Alejandría, de nombre Konstantinos Kavafis. Hoy los he recordado gracias a Álvaro, y he podido agradecer que hayan sido atendidos mis ruegos de que el viaje sea largo, lleno de peripecias, lleno de experiencias.

Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca

debes rogar que el viaje sea largo,

lleno de peripecias, lleno de experiencias.

No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes,

ni la cólera del airado Posidón.

Nunca tales monstruos hallarás en tu ruta

si tu pensamiento es elevado, si una exquisita

emoción penetra en tu alma y en tu cuerpo.

Los lestrigones y los cíclopes

y el feroz Posidón no podrán encontrarte

si tú no los llevas ya dentro, en tu alma,

si tu alma no los conjura ante ti.

Debes rogar que el viaje sea largo,

que sean muchos los días de verano;

que te vean arribar con gozo, alegremente,

a puertos que tú antes ignorabas.

Que puedas detenerte en los mercados de Fenicia,

y comprar unas bellas mercancías:

madreperlas, coral, ébano, y ámbar,

y perfumes placenteros de mil clases.

Acude a muchas ciudades del Egipto

para aprender, y aprender de quienes saben.

Conserva siempre en tu alma la idea de Ítaca:

llegar allí, he aquí tu destino.

Mas no hagas con prisas tu camino;

mejor será que dure muchos años,

y que llegues, ya viejo, a la pequeña isla,

rico de cuanto habrás ganado en el camino.

No has de esperar que Ítaca te enriquezca:

Ítaca te ha concedido ya un hermoso viaje.

Sin ellas, jamás habrías partido;

mas no tiene otra cosa que ofrecerte.

Y si la encuentras pobre, Ítaca no te ha engañado.

Y siendo ya tan viejo, con tanta experiencia,

sin duda sabrás ya qué significan las Ítacas.

Septiembre 11, 2007

We the people

Archivado en: Pensamientos — Gigi @ 7:07 pm

Me considero un patriota europeísta. Por eso mismo me duele la Unión Europea, y me fastidia que lo más parecido a una constitución que tengamos los europeos (el Tratado de la Unión Europea, consolidado tras las modificaciones introducidas por el Tratado de Niza) empiece así:

 

SU MAJESTAD EL REY DE LOS BELGAS, SU MAJESTAD LA REINA DE DINAMARCA, EL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA FEDERAL DE ALEMANIA, EL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA HELÉNICA, SU MAJESTAD EL REY DE ESPAÑA, EL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA FRANCESA, EL PRESIDENTE DE IRLANDA, EL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA ITALIANA, SU ALTEZA REAL EL GRAN DUQUE DE LUXEMBURGO, SU MAJESTAD LA REINA DE LOS PAÍSES BAJOS, EL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA PORTUGUESA, SU MAJESTAD LA REINA DEL REINO UNIDO DE GRAN BRETAÑA E IRLANDA DEL NORTE

 

RESUELTOS a salvar una nueva etapa en el proceso de integración europea emprendido con la constitución de las Comunidades Europeas,

 

RECORDANDO la importancia histórica de que la división del continente europeo haya tocado a su fin y la necesidad de sentar unas bases firmes para la construcción de la futura Europa,

 

CONFIRMANDO su adhesión a los principios de libertad, democracia y respeto de los derechos humanos y de las libertades fundamentales y del Estado de Derecho,

 

CONFIRMANDO su adhesión a los derechos sociales fundamentales tal y como se definen en la Carta Social Europea firmada en Turín el 18 de octubre de 1961 y en la Carta comunitaria de los derechos sociales fundamentales de los trabajadores, de 1989,

 

DESEANDO acrecentar la solidaridad entre sus pueblos, dentro del respeto de su historia, de su cultura y de sus tradiciones,

 

DESEANDO fortalecer el funcionamiento democrático y eficaz de las instituciones, con el fin de que puedan desempeñar mejor las misiones que les son encomendadas, dentro de un marco institucional único,

 

RESUELTOS a lograr el refuerzo y la convergencia de sus economías y a crear una unión económica y monetaria que incluya, de conformidad con lo dispuesto en el presente Tratado, una moneda estable única,

 

DECIDIDOS a promover el progreso social y económico de sus pueblos, teniendo en cuenta el principio de desarrollo sostenible, dentro de la realización del mercado interior y del fortalecimiento de la cohesión y de la protección del medio ambiente, y a desarrollar políticas que garanticen que los avances en la integración económica vayan acompañados de progresos paralelos en otros ámbitos,

 

RESUELTOS a crear una ciudadanía común a los nacionales de sus países,

 

RESUELTOS a desarrollar una política exterior y de seguridad común que incluya la definición progresiva de una política de defensa común que podría conducir a una defensa común de acuerdo con las disposiciones del artículo 17, reforzando así la identidad y la independencia europeas con el fin de fomentar la paz, la seguridad y el progreso en Europa y en el mundo,

 

RESUELTOS a facilitar la libre circulación de personas, garantizando al mismo tiempo la seguridad y la protección de sus pueblos, mediante el establecimiento de un espacio de libertad, seguridad y justicia, de conformidad con las disposiciones del presente Tratado,

 

RESUELTOS a continuar el proceso de creación de una unión cada vez más estrecha entre los pueblos de Europa, en la que las decisiones se tomen de la forma más próxima posible a los ciudadanos, de acuerdo con el principio de subsidiariedad,

 

ANTE LA PERSPECTIVA de las ulteriores etapas que habrá que salvar para avanzar en la vía de la integración europea,

 

HAN DECIDIDO crear una Unión Europea y han designado con tal fin como plenipotenciarios:…

 

… y no así

 

We the People of the United States, in Order to form a more perfect Union, establish Justice, insure domestic Tranquility, provide for the common defence, promote the general Welfare, and secure the Blessings of Liberty to ourselves and our Posterity, do ordain and establish this Constitution for the United States of Europe

 

… que es el preámbulo de la Constitución de los Estados Unidos de América, cambiando la palabra América por Europa, naturalmente.

Bajo el último sol del verano en Oltenia

Archivado en: Uncategorized — Gigi @ 6:54 am

Sentado en un parque del centro de Craiova, muy cerca de la universidad, con mi portátil en las rodillas y mi precaria conexión móvil a internet.

 

El último sol del verano calienta la mañana, una milagrosa mañana en Oltenia.

 

He encontrado media hora de reposo entre dos entrevistas; más tarde tendré que ocuparme del material de oficina y de visitar unos apartamentos.

 

Pero media hora de reposo ha sido suficiente para darme cuenta de que una mañana bajo el último sol del verano en Oltenia puede ser una forma de felicidad. Quizás no la más extraña de todas.

Septiembre 9, 2007

Una leyenda bucarestina

Archivado en: Pensamientos — Gigi @ 8:21 pm

Hace unos años se estrenó una película con el pretencioso título de “El Rey Arturo: La verdadera historia que inspiró la leyenda“.

Un esfuerzo de supuesta fidelidad histórica absolutamente incomprensible: ¿Qué es más interesante: la oscura historia de una gentuza que vivió hace cientos de años y cuya única misión en la vida era matarse con otros grupúsculos de indeseables, o una hermosa leyenda inspirada en los ideales del honor, el compromiso y el valor?

No tengo ninguna duda: Al contrario de quienes rodaron la película arriba mencionada, me quedo con la leyenda inspirada, antes que con la historia “verdadera” que la inspiró.

La fórmula de una leyenda es algo así como Realidad + Ausencia de información + Imaginación.

La ausencia de información es el elemento fundamental.

Si en la Edad Media hubieran contado con los medios de comunicación que tenemos hoy, difícilmente hubieran establecido que el Rey Arturo subió al trono porque sacó la espada Excalibur de una piedra. Bastaría consultar la prensa bretona del día para contrastar ese cuento con otras versiones más realistas, y posiblemente Chretien de Troyes jamás hubiera escrito sus sugerentes romances artúricos.

Análogamente, si hoy en día contáramos sólo con los medios de comunicación que existían en el siglo XII, no faltarían escritores talentudos que en unos cuantos decenios convertieran al inefable George W. Bush y su accidentada invasión de Irak en la epopeya del Rey Jorge y su eterna busca del Santo Grial, o algo así de sugerente. Aznar bien podría hacer un papel tipo Lady Ginebra o incluso del fiel caballo Hengroen.

Nuestra imágen del mundo sería sensiblemente mejor.

Con todo esto no quiero decir que las leyendas sean imposibles o infrecuentes en nuestros días – precisamente este post me lo ha inspirado una auténtica leyenda bucarestina. Para ser más exactos, una leyenda de la colonia española en Bucarest. Una personalidad legendaria.

El tipo en cuestión, cuyo numbre prefiero mantener en el anonimato, fue durante un tiempo mi jefe (este dato es poco relevante, porque prácticamente toda la colonia española ha sido jefa mía, ya sea de manera efectiva o potencial). Para facilitar la lectura utilizaré un nombre conspirativo para este jefe; le llamaré R***.

R*** es un tipo extraordinariamente pintoresco. Su forma de ver el mundo resulta un misterio insondable para todos quienes le conocemos, especialmente para quienes hemos tenido la dicha de trabajar bajo sus órdenes. Sus salidas geniales, sus actitudes inesperadas, sus repentinos cambios de criterio, su personalidad inconformista, áspera y genial, hacen de él una persona notable.

Es el tipo de persona de la que todo el mundo habla, sobre la que circulan todo tipo de anécdotas y cuentos que se van deformando con el paso del tiempo, hasta convertirse en historias detalladas que de tanto repetir todos creemos haber presenciado, aunque su exactitud sea dudosa, aunque realmente no hayamos sido testigos. Todas esas historias esperpénticas componen la Leyenda de R***, un conjunto de relatos más o menos próximos a la realidad, pero en todo caso tendiendo hacia lo extraordinario, lo grotesco, lo cómico.

R*** es ya una leyenda. Más allá de sí mismo, es una leyenda. Cuando aparece en público la gente se le acerca, no para interesarse por él, no para socializar con él; simplemente se acerca a la leyenda, con la esperanza de que pase algo, de presenciar alguna de sus genialidades, de esas que con el paso del tiempo se incorporarán a su leyenda. 

Yo conozco a la persona. Como he escrito arriba, me quedo siempre con la leyenda. 

Septiembre 7, 2007

Elena

Archivado en: Uncategorized — Gigi @ 4:07 pm

Recuerdo la primera vez que vi a Elena.

Había quedado en el Offside con unos becarios y con quien habría de ser mi futuro jefe. Por aquel entonces yo era un pobre parado, casi en la ruina, y aquel tipo era una oportunidad muy buena. Cuando llegué encontré el típico corro de españoles indecisos a la salida de un bar; allí estaban Pedro, Iban, Ion, De la Pinta, mi Futuro Jefe, una chica joven y un tipo con cara de rumano (que resultó ser un futuro compañero de trabajo).

Recordé al verla los rumores que corrían entre la comunidad becaril: Unos decían que estaba buenísima, otros que no era para tanto, alguno opinaba que era una pija… A primera vista no me pareció nada del otro mundo, hecho que descalifica bastante mis primeras vistas.

La noche transcurrió sin más.

Mi horario de parado resultaba ser extraordinariamente compatible con su horario de becaria, así que a los pocos días acabamos estableciendo un protocolo muy simple: Yo la esperaba en una esquina a las seis de la tarde y nos íbamos de paseo, a tomar una cerveza…

En aquellos tiempos, tan miserables para mí, acabé acostumbrándome a las rarezas de la niña. Descubrí por ejemplo que era fácilmente irritable mediante el sencillo procedimiento de pronunciar incorrectamente el apellido del presidente de la Comunidad Foral de Navarra (Miguel Sáinz, jejeje).

Tambien averigüe lo arriesgado que puede ser confiar en su discreción (estoy pensando en aquel día en Herastrau y su discreto “¡¡¡pero mira el cerdo ese, como zampa!!!”, gritando mientras giraba su cuerpo en un escorzo espectacular para ver mejor al tipo que se sentaba detrás de ella. Fue tan gracioso como peligroso, teniendo en cuenta que los bucarestinos no se caracterizan por la sutileza de su sentido del humor.

Fueron tiempos felices.

Mi vocabulario fue vampirizado por palabras inventadas que ella pretendía que existían más allá de su enfermiza imaginación, como Fiemo“: Versión elenístico-navarra de “fistro“, o sea, que designa absolutamente todo lo existente en el universo que no sea “Sobrado“, otro misterioso vocablo cuyos límites nadie conoce.

El día 30 de marzo honró el vigesimosexto aniversario de mi nacimiento escapándose extemporáneamente de la fiesta sorpresa que mis amigos becarios (tíos, sois los mejores) habían preparado en un garito alternativo. Y digo honró, porque pudiendo liarse con Alex más tarde, cuando todos hubiéramos estado borrachos o nos hubiéramos ido a otro sitio, lo hizo delante de todo el mundo, entreteniendo la velada de todos los demás.

Ya he contado varias cosas extraordinarias de la arriba mencionada, pero no fue hasta mucho después que nos demostró a todos su capacidad para estar siempre de buen humor y alegrarnos el día. Se convirtió en algo así como la mascota de los viajes que hacíamos: Su capacidad de empanamiento se agrandaba por momentos (recuerdo cuando le hicimos creer que estábamos a 200 km de Suceava, justo después de pasar el cartel que indicaba Suceava 20 km).

¿Y lo que me he reído con el Psicópata Tanase, su casero? El tal individuo era digno de ser el malo de un tebeo de Mortadelo y Filemón. Yo mismo hice más de una vez de guardaespaldas de Elenita, no se le fuera a ir la olla definitivamente al Psicópata Tanase.

Acabé por convencerla de que se mudara a mi apartamento, que yo abandonaba para irme a Bulgaria con mi nueva empresa (grande mi historia con Bulgaria; algún día saldrá a la luz). Con tal motivo le compré una cama nueva, la primera vez que hago una cosa tan rara en toda mi vida. Por algún motivo que no acierto a comprender, mi Jefe le pregunta siempre a Elena qué tal duerme en la cama que le compré yo, cama en la que se dice que a veces duerme también otro candidato a ser subordinado de mi Jefe y que, en su retorcida mente, es la responsable de que la empresa se ahorre un montón de dinero.

Ahora que se va y vuelve a su aparentemente maravilloso pueblo, echaremos mucho de menos a Elena, su alegría, su buen humor, su capacidad de poner a todo el mundo de acuerdo, el miedo que le damos todos, su empanamiento… Joder, parece que estoy hablando de un muerto, como en las películas americanas en las que todo el mundo da un discurso con atril, muerto delante y todo.

Que no te mueres, que te queremos todos, fiema!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

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